El lema “aprender haciendo” cobra cada primavera un significado especial en Somontano Social. Este año, el Departamento de Informática y Sistemas, que se engloba bajo la marca propia Digital Somontano, ha acogido las prácticas curriculares de varios alumnos de Formación Profesional de centros educativos de la zona. Se trata de Néstor Aisa y Maxim Hrynenko, del IES Mor de Fuentes de Monzón, y de José María Calasanz, del IES Martínez Vargas de Barbastro.
Desde su incorporación el pasado mes de marzo, los tres han podido conocer de cerca y participar en las diferentes facetas de trabajo del Departamento de Informática y Sistemas. La experiencia en la empresa les ha permitido, además de aplicar en la práctica lo aprendido durante su formación, adquirir nuevos conocimientos y destrezas que sólo el trabajo real puede enseñar.
Alumnos de segundo curso del Grado Superior de Desarrollo de Aplicaciones Web en el IES Mor de Fuentes, Néstor y Maxim se han incorporado a proyectos reales del Departamento desde el primer día. Durante estos meses han colaborado en el desarrollo de aplicaciones, diseñado landing pages e, incluso, han participado en algunas de las formaciones internas de Somontano Social, como el Taller contra la Brecha Digital.
Por su parte, José Mari, estudiante de segundo del Grado Medio de Instalaciones de Telecomunicaciones en el IES Martínez Vargas de Barbastro, se ha integrado en el equipo de informática que está trabajando en la digitalización del centro logístico y también ha colaborado en el montaje de infraestructuras informáticas y cámaras en los puntos de acceso a diferentes instalaciones, trasladando lo aprendido en el aula a un entorno profesional.
Además, durante sus prácticas en Somontano Social S.L., los tres han asistido a eventos y jornadas especializadas, como los talleres sobre transformación digital e inteligencia artificial organizados por Zebra Ventures en Barbastro, sumando conocimientos y experiencias que van más allá del trabajo en proyectos.
En Somontano Social S.L. consideramos que poder acompañar a jóvenes como Néstor, Maxim y José Mari en su formación es una apuesta de futuro. Acoger a estudiantes en sus primeros pasos profesionales nos permite compartir nuestro conocimiento y nuestra forma de trabajar con quienes van a ser los profesionales del mañana, y eso tiene un valor que va mucho más allá de las prácticas. Hacerlo refuerza nuestro compromiso con el talento joven y con nuestro territorio.





